¿Cumples una dieta sin gluten sin saber si eres celíaco?

Hoy en día muchas personas realizan una dieta sin gluten sin saber si es celiaco o padece algún trastorno relacionado con el gluten o trigo por presentar síntomas digestivos. También debido a que existe una hipótesis de que el gluten desencadena enfermedades inflamatorias autoinmunes. Además hay una tendencia a un concepto de estilo de vida saludable sin gluten.

La enfermedad celíaca, es una entidad clínica en la cual se desencadena un proceso inflamatorio de origen autoinmune en la pared del intestino delgado al estar expuesto al gluten, una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, en individuos genéticamente predispuestos y que conlleva a una alteración en la absorción intestinal de nutrientes. Está relacionado con otras enfermedades autoinmunes como el hipotiroidismo de Hashimoto, la Diabetes mellitus tipo 1, la psoriasis, entre otras pero no se ha demostrado que sea el desencadenante de estas enfermedades.

La prevalencia en Norteamérica y países de Europa es de alrededor del 1%, aunque pudiera ser más alta puesto que  muchas personas siguen sin ser  diagnosticadas en la actualidad.

Hace dos o tres décadas, no era un diagnóstico habitual y se sospechaba en aquellos casos en la cual la enfermedad se manifestaba de la forma “clásica” con afectación principal en niños con síntomas de mal absorción intestinal dado por diarreas, dolor abdominal, poca ganancia de peso y estatura.  Sin embargo, actualmente son cada vez más, los adultos a quienes se le diagnostica esta enfermedad sin que se reconozca un familiar de primer grado que la padezca, no precisamente con los síntomas típicos que se describían anteriormente, sino más bien con síntomas gastrointestinales más inespecíficos como la hinchazón, estreñimiento, diarrea, eructos, flatulencia, acidez o digestiones pesadas asociados o no  a manifestaciones generales como molestias articulares,  osteopenia u osteoporosis, insomnio, ansiedad, depresión, lesiones cutáneas, aftas orales, dolores de cabeza o musculares, cansancio, caída del cabello, anemia, entre otros.

La tendencia actual del individuo que presenta estos síntomas y que son similares a otras patologías digestivas, es iniciar una dieta sin gluten (DSG) por recomendación de un amigo, un familiar, del vecino, un influencer, en la herboristería, del osteópata u homeópata.   A veces  simplemente se decide iniciar la dieta incentivado por un estilo de vida que se considera saludable (pues parece que el gluten es un veneno).

Si embargo si se presentan síntomas, el diagnóstico se complica al iniciar la dieta sin gluten. Entonces te formulo la siguiente pregunta ¿Has iniciado DSG sin tener diagnosticado la enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten?. Aparte de presentar las manifestaciones clínicas, se deben determinar marcadores en sangre, los anticuerpos. Existen varios, pero solicitamos de rutina uno de los más sensibles, los IgA Anti-transglutaminasa tisular, acompañado de la determinación de los valores de IgA en sangre. Es importante realizar una endoscopia digestiva alta para detectar cambios inflamatorios en la pared  intestinal por medio de biopsias duodenales, tanto en bulbo como en duodeno distal, realizar el estudio inmunohistoquímico y el linfograma celíaco donde se observa que los linfocitos intraepiteliales expresan CD3 y TCR gamma delta; prueba que permite descartar celiaquía en personas que han iniciado previamente una dieta exenta de gluten (y poder diferenciarlo de la SGNC).

Ante la duda siempre contamos con la realización del estudio genético.  En fin, una serie de pruebas para diferenciar estos dos trastornos relacionados al gluten. Pero lo ideal es que se realicen ANTES de iniciar la dieta, pues de lo contrario la mayoría de estas pruebas serán negativas. Excepto el linfograma que no está disponible en las mayoría de centros de salud, y la prueba genética, que no es diagnóstica sino complementaria y/o confirmatoria ya que hasta el 30% de la población pueden presentar los genes implicados HLA-DQ2 o DQ8 y no ser celíacos. En este caso, se toman en cuenta los antecedentes familiares y/o la presencia de otras enfermedades autoinmunes asociadas.

Los síntomas de la Sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC), tanto intestinales como extraintestinales, son similares a la enfermedad celíaca. Se ha evidenciado que existe una respuesta inmune innata en el epitelio intestinal, que se produce con la exposición a las proteínas de trigo, no solo el gluten, sino también a los inhibidores de la amilasa/tripsina (AIT), también a carbohidratos (tipo FODMAP) y levaduras. El diagnóstico se realiza cuando se descarta celiaquía y el paciente mejora con la dieta sin gluten.

Y me preguntarás ¿Porque es importante diagnosticarla si el tratamiento es similar?. Es debido a que las complicaciones y el seguimiento a largo plazo son diferentes en ambas entidades. En la SGNC, no hay un tiempo estipulado de tratamiento y se puede probar tolerancia al gluten después de pasado un tiempo de 6 a 12 meses (no bien establecido) si la persona está asintomática. Además en el celíaco en ocasiones es fundamental realizar el cribado en otros miembros de la familia. 

Os recomiendo siempre el reconocimiento médico especializado, en caso de sospecha de ser celíaco antes de iniciar dieta que deberá ser estricta y de por vida.

Fuentes: 

The New Epidemiology of Celiac Disease, July 2014 – Volume 59 – Issue – p S7–S. 

The Oslo definitions for coeliac disease and related terms,  Gut. 2013 Jan;62(1):43-52. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22345659